Lavado de Manos

Los gérmenes se propagan con mayor facilidad a través del contacto con las manos.

Lavarse las manos ayuda a eliminar físicamente a los gérmenes por la fricción y a deshacerse de ellos mediante el enjuague, de ahí que sea sumamente importante la limpieza y desinfección.

En la actualidad, el proceso de descontaminación según la OMS tiene dos formas, la tradicional con agua y jabón y la higiene a través de la utilización de preparados especiales a base de alcohol, en la forma de soluciones, geles o espumas.

Por eso, es importante lavarse las manos:

– Antes y después de manipular alimentos y/o amamantar.

– Antes de comer o beber, y después de manipular basura o desperdicios.

– Después de tocar alimentos crudos y antes de tocar alimentos cocidos.

– Después de ir al baño, sonarse la nariz, toser o estornudar y luego de cambiarle los pañales al bebé.

– Luego de haber tocado objetos “sucios”, como dinero, llaves, pasamanos, etc.

– Cuando se llega a la casa de la calle, el trabajo, la escuela.

– Antes y después de atender a alguien que está enfermo o de curar heridas.

– Después de haber estado en contacto con animales.

– En caso de contacto con los fluidos corporales como la sangre, la orina o en el vómito

El correcto lavado de manos

  • Usar suficiente jabón
  • Frotar las manos entre sí, los dorsos y entre los dedos
  • Frotar el pulgar de una mano con la palma de la otra varias veces
  • Frotar la punta de los dedos de una mano contra la palma de la otra
  • Enjuagar bien

El lavado de manos apropiado requiere de jabón y sólo agua. Las manos húmedas se deben cubrir con jabón y frotar toda la superficie, incluidas las palmas, el dorso, las muñecas, entre los dedos y especialmente debajo de las uñas, por lo menos durante 20 segundos. Luego, se deben enjuagar bien con agua segura y secarlas, ya sea con una toalla limpia o agitando las manos.

 



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